
Resumen de Matamonstruos, de Jon Bilbao
Matamonstruos es la novela que culmina la saga iniciada con Basilisco y continuada en Araña. Publicada en 2024 por la editorial Impedimenta, esta obra representa la conclusión narrativa del universo creado por Jon Bilbao en torno a sus dos protagonistas principales: el pistolero del oeste americano
Contexto e introducción
Desde su primera aparición en Basilisco, el personaje de John Dunbar, también conocido como “el Basilisco”, ha sido un eje central del juego de espejos entre ficción y realidad que Bilbao desarrolla a lo largo de tres novelas. En esta entrega final, Dunbar quiere dar por terminado su camino de violencia y errancia para establecerse de una forma más tranquila con su familia, pero la historia encuentra nuevas tensiones que reactivan tanto sus conflictos interiores como sus enfrentamientos externos.
Paralelamente, el narrador llamado Jon —trasunto del propio autor— regresa a su pueblo natal en Ribadesella con la intención de rehabilitar la vieja casa familiar y reconciliarse con su pasado mientras afronta viejos demonios personales y narrativos.
Argumento general detallado
1. El intento de paz de John Dunbar
En el inicio de la novela, John Dunbar intenta abandonar la vida errante que ha caracterizado sus primeras aventuras. Se instala en el remoto Valle de las Rocas, dentro del territorio navajo, junto a Lucrecia, su esposa, y su hija Felicidad. Dunbar ha dejado atrás en buena medida su brutalidad y su reputación como pist…
Sin embargo, esta esperanza de tranquilidad choca con la persistencia de enemigos que parecen surgir de los territorios más inesperados, incluso algunas amenazas que no se ajustan a la lógica convencional del viejo oeste y parecen, en sentido figurado y narrativo, “monstruos” que no proceden del mismo mundo. Esto introduce elementos de misterio, psicólogo y, en algunos momentos, casi fantástico —si bien siempre anclados en la tensión narrativa—.
Dunbar también se ve obligado a enfrentar cuestiones emocionales complejas: dudas sobre el amor de Lucrecia, la responsabilidad de proteger a su familia y aceptar la presencia del hijo de un antiguo enemigo bajo su protección. Situaciones para las que su experiencia como pistolero en el pasado no le ha preparado, lo que lleva al personaje a replantear quién es más allá de las balas y el machete.
2. El regreso de Jon a Ribadesella
Por otro lado, la trama contemporánea sitúa a Jon retornando a su localidad natal en Asturias, con el objetivo de rehabilitar la vieja casa familiar —un símbolo constante del pasado y de la memoria que persiste—. Allí se reencuentra con una rival de su pasado que estuvo a punto de arruinarle la vida, lo que reactiva tensiones emocionales y conflictos personales que creía superados.
Estos pasajes contemporáneos no son meramente un contrapunto narrativo al este… de Dunbar, sino que funcionan como un reflejo directo de la lucha interna del protagonista por reconciliar sus diferentes versiones de sí mismo: padre, artista, hombre en crisis, hijo, y narrador.
3. El juego de espejos entre realidad y ficción
Una de las claves más potentes de Matamonstruos es el modo en que las vidas de Dunbar y Jon se aproximan hasta casi confundirse. Con cada capítulo destinado a uno u otro personaje, Bilbao hace que las fronteras entre la experiencia narrativa del oeste y la vida contemporánea sean porosas, como si las historias fueran manifestaciones de la misma psique humana dividida. Este mecanismo recuerda de forma explícita su uso del western como código narrativo para explorar temas modernos, algo que el propio autor ha destacado en entrevistas recientes.
Desarrollo de personajes
John Dunbar (“El Basilisco”)
Dunbar sigue siendo un hombre marcado por su pasado sideral, pero mucho más complejo que en Basilisco. Si en aquella primera novela se presentaba como una fuerza arrolladora —casi un arquetipo de antihéroe del oeste—, en Matamonstruos se muestra vulnerable ante sus propios sentimientos y dudas. El personaje ha envejecido, ha amado y ha sufrido, y todo ello pesa en su relación con Lucrecia y con su propia hija.
Además, el regreso de sus antiguos enemigos y la aparición de amenazas que no encajan en la lógica convencional del oeste clásico obligan a Dunbar a reconceptualizar su idea de “paz”. Esto abre nuevas capas temáticas: el miedo, la culpa, la necesidad de proteger a otros y el sentido de pertenencia.
Jon, el narrador
En Matamonstruos, Jon no solo es un autor dentro de la historia; es también una figura que se enfrenta a su propia narrativa: la dificultad de reconciliar su pasado y su presente, su rol como escritor y su vida personal. Al reaparecer personajes y circunstancias que creía olvidadas, Jon se ve forzado a revisar qué parte de sus historias le han servido de brújula interior y cuáles, en cambio, fueron simples espejismos.
La rehabilitación de la casa familiar es mucho más que un proyecto arquitectónico: simboliza la reconstrucción de una identidad fragmentada, que solo puede completarse cuando Jon aprende a confrontar sus propias incertidumbres y “monstruos interiores”, una metáfora que el propio Bilbao ha vinculado a conceptos como la angustia o los impulsos autodestructivos.
Temas principales y análisis
1. La identidad como narrativa
En toda la trilogía —y especialmente en Matamonstruos— Bilbao trabaja con la idea de que la identidad personal se construye a través de historias. Las ficciones que contamos y las que otros nos cuentan moldean nuestro sentido de realidad. Esto convierte la lectura y la escritura en actos de autoexploración.
2. El regreso y la reconciliación
Mientras Dunbar intenta reconciliarse con su pasado errante, Jon lucha por reconciliarse con los fragmentos de su propia vida. Ambos personajes enfrentan desafíos distintos pero paralelos: uno en el vasto y abierto oeste americano, otro en la memoria íntima de Ribadesella.
3. El monstruo interior
El título mismo es un símbolo potente: los “monstruos” no solo son enemigos externos, sino también las tensiones internas que los personajes deben enfrentar: miedos, arrepentimientos, dudas y traumas no resueltos. Jon Bilbao ha sugerido en entrevistas que su trilogía explora precisamente esos “monstruos de origen incierto” que todos llevamos dentro.
Conclusión: cierre de una trilogía magistral
Matamonstruos representa la culminación de un proyecto narrativo ambicioso: una trilogía que mezcla western, metaliteratura e introspección psicológica de manera fluida y profunda. Con un equilibrio entre la acción épica y la reflexión interna, Jon Bilbao convierte a sus dos protagonistas en espejos de la condición humana.
El lector que llegue aquí tras leer Basilisco y Araña encontrará en Matamonstruos no solo un desenlace de tramas, sino también una interrogación final sobre el sentido de contar historias, el peso de la memoria y la necesidad de confrontar los monstruos que cada uno lleva dentro.








